Ley, orden y Justicia

Hoy vamos a hablar del despido disciplinario porque este año nuestras camisetas de Las Kellys asomarán de nuevo por el Juzgado de Madrid más de lo deseado y, aunque no creemos que todas las empresas tiranicen y avasallen a las trabajadoras, lamentamos que en nuestro sector muchas que sí lo hacen no reciban las denuncias correspondientes.

El trabajo es un derecho y una necesidad pero analizando el despotismo y la inmoralidad en el marco de las relaciones laborales llegamos a la conclusión de que la permisividad, la ignorancia social, la reforma laboral y la ideología fomentan en los empresarios el convencimiento de total impunidad. No son pocos los que utilizan, repetidamente y sin temor, la falsedad, el miedo y, como veremos hoy, la manipulación en las cartas de despido disciplinario que nos imponen.

Leyendo estas cartas fríamente, un vez que se nos ha pasado el disgusto y la indignación, parece que de ellas emanara un rayo luminoso de verdad y sabiduría absolutas tejiendo con la calumnia y la injuria supremas guirnaldas de flores y no un delito tipificado en el Código Penal.

Cita: "por mal uso de la maquinaria por parte de su equipo, ocasionando desconchones en las paredes de los pasillos, con las barras anti-pánico de las puertas de emergencia por donde pasan los empleados con los equipos sin ningún cuidado y sin control por parte de nadie"
Primer fragmento: desperfectos

La empresa acusa a la trabajadora de los desperfectos en las instalaciones cuando es la propia empresa la que provoca esos desperfectos con plantillas inestables, jornadas interminables y falta de medios y herramientas.

Cita: "los hechos descritos suponen incumplimientos manifiestos y muy graves (...) quedando habilitada la Empresa a sancionar su conducta mediante un despido disciplinario"
Segundo fragmento: sanción

Se acusa a la trabajadora de fraude, deslealtad y de realizar en las instalaciones de la empresa negociaciones de comercio. Se da la circunstancia que la trabajadora lleva 12 años de lealtad sin reconocimiento, sin faltas y sin sanción ni amonestación de ningún tipo.

Ambas dos son un claro ejemplo de lo que la Ley puede hacer y la Justicia debe determinar.

Para nuestro conocimiento señalar que sólo se valora gravedad y culpabilidad cuando la existencia del hecho sancionado esté admitido por el trabajador pues corresponde a la empresa demostrar las faltas y su gravedad, y si no puede hacerlo el despido será improcedente y tendrá las consecuencias indemnizatorias de éste. Es la empresa, pues, la que ha de demostrar en juicio la carga de la prueba, demostrar que concurre causa para el despido, y no el trabajador quien ha de demostrar que no las hay.

Cerramos con una frase de una de Las Kellys Madrid que en sus ratos de ocio estudia una Ley menospreciada, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales: “SI EXISTE LA LEY, QUE SE APLIQUE LA JUSTICIA”.

Contacta con Las Kellys Madrid

Anuncios

3 comentarios en “Ley, orden y Justicia

  1. Hola, por casualidad tienen una lista de los hoteles buenos para mandar currículo. Solo dije que se estaban abusando de nosotras y me mandaron al paro por falta de ocupación, en fin, a ver si puedo conseguir uno mejor. Gracias

    Enviado desde mi iPhone

    1. En algunos grupos territoriales han localizado algunas excepciones, hoteles con relativamente buenas condiciones laborales o con mejores condiciones laborales que la media.

      De dónde eres?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s